Discurso | 29, Noviembre 2018
Presentación del libro “Diagnósticos, logros y desafíos SACMEX 2018”

Discurso: José Ramón Amieva Gálvez, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Lugar: Auditorio del Colegio de Ingenieros Civiles de México

Tema: Presentación del libro “Diagnósticos, logros y desafíos SACMEX 2018”

Muchas gracias, muy buen día para todas y para todos.

Primero que nada, felicitar al ingeniero Ramón por tener esa visión de generar un documento que permita hacer reflejo del trabajo realizado, pero que también ofrezca alternativas para poder continuar dando forma a un esquema de sustentabilidad para las sociedades, para los territorios, que es el agua.

Reconocer el trabajo de todas y todos quienes integran el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, porque ya lo señalaba la arquitecta Loreta, es un trabajo en donde se pueden planear, se pueden prever ciertas actividades, pero las contingencias se tienen que atender con mucho talento y con mucho ingenio.

Y, sobre todo, reconocer nuevamente al ingeniero Ramón Aguirre, allegarse de personas conocedoras, de técnicos, de estudiosos, de mujeres y hombres que entienden, atienden y proyectan cuál es el esquema de abastecer y mantener la calidad del agua en la ciudad.

Si me lo permiten, yo hablaría –desde el aspecto o desde el punto de vista de gobierno– de lo que representa para la gobernabilidad y el esquema de función administrativa, en un determinado territorio, el agua.

Y es prudente señalar que, efectivamente, para partir de un diagnóstico se tiene que generar el tema del conocimiento y del reconocimiento de los antecedentes históricos que han impactado en muchas sociedades, en muchos territorios relacionados con el agua, como un tema de sustentabilidad y de herencia de un recurso natural hacia las futuras generaciones.

Hablamos de hechos históricos como es la desaparición de la civilización, del esquema de vida en Monte Albán, precisamente, por la falta de proyección en el uso agrícola del agua, pero hablamos de ejemplos muy recientes que son de referencia mundial y de preocupación mundial como Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en donde se planteó para el 12 de abril de 2018 una hora cero y la hora cero lo que significaba es “nos tenemos que retirar de esta ciudad porque ya no existe el agua”.

Y fue así como se genera un proyecto que ha permitido a esta ciudad tener unos meses, tal vez algunos años, de vida más, pero, sobre todo, una preocupación adicional para saber qué va a suceder con esta ciudad.

Decirles que, efectivamente, nosotros tenemos características inusuales; esta es una ciudad inusual, primero, por el diseño, alguna vez escuché a un maestro en urbanismo, en arquitectura, que decía: “tal vez si el águila se hubiera parado unos kilómetros más allá, el plan de diseño urbano de la ciudad hubiera sido diferente”; pero aquí fundamos México-Tenochtitlan, aquí estamos y las características geográficas hacen difícil por toda esta situación; obviamente, lo señalaba también la arquitecta Loreta, estamos en un lago, eso se complica.

Después, tenemos un sistema tanto de drenaje como de abastecimiento de agua muy antiguo que requiere, comúnmente cuando uno habla de un sistema, habla de proyectar las acciones según va el crecimiento de la ciudad.

Aquí el crecimiento de la ciudad ocurrió primero y ahora estamos generando esa sustitución de toda la red de infraestructura hidráulica y, obviamente, tenemos que esta ciudad es importante para quienes habitamos y para quienes nos visitan.

Es decir, se duplica el número de personas a determinadas horas; en unos minutos más los nueve millones 300 mil personas que habitamos, seremos casi 17 millones de personas, y el servicio de agua es un servicio que tiene que estar presente de manera cotidiana.

¿Qué quiero reflejar con esto que es la primera parte de esta publicación?, pues referir que a la altura del reto, a la altura de la realidad, está a la altura del talento, del esfuerzo y de la dedicación que pongan las instancias de gobierno, las instancias de investigación y, yo agregaría, la sociedad en su conjunto para generar una cultura de aprovechamiento en la utilización del agua.

Hablaba aquí el ingeniero Ramón Aguirre de muchas vicisitudes; reveló, incluso, algunos secretos de Estado de la ciudad como el socavón de Humboldt.

Ya no pudimos decir que iba a ser la estación del Metro de las Antípodas, que nos iba a llevar a Piamonte, Turín, en Sudáfrica; no pudimos ya decirle, efectivamente, es un socavón que se generó por esta rotura del drenaje que fue poco a poco generando esta migración, este desgaste de toda la tierra hasta que llegó a la superficie y generó el colapso del concreto, del asfalto que había ahí.

También, acabamos de vivir el tema de estas obras de mantenimiento en el Sistema Cutzamala, que para nosotros, hay que decirlo, representó una crisis de gobierno importante. Una crisis de gobierno porque estábamos hablando de ¿es un 40 por ciento más o menos el abastecimiento?, 30 por ciento del abastecimiento de la ciudad.

Impactó en 13 alcaldías de manera fuerte y lo que se convirtió en un corte, que lo tuvimos previsto como programado, fue derivándose en un corte que fue contingente.

Y al no saber, a través de las obras que se realizaban para la instalación de esta pieza “K” invertida, con certeza cuándo tendríamos agua, pues fue verdaderamente, nuevamente, el ingenio, la dedicación y la capacidad operativa y funcional, que además se toca aquí en el libro, del sistema de abastecimiento de pipas, del sistema de cultura de ahorro de agua y la participación ciudadana lo que nos permitió salir adelante.

Es un corte sin precedentes, en el Sistema Cutzamala; sin precedentes en el impacto que se tuvo en las personas que se vieron afectadas.

Y si además agregamos que, por un lado, tenemos un gran reto en el abastecimiento de agua, en cuanto a cantidad y calidad, para todas y todos los que habitamos y visitan esta ciudad –porque está previsto de acuerdo a ese seguimiento a la Constitución como un derecho en nuestra misma Constitución y los derechos se garantizan y cuando no se garantizan se reclaman por la vía judicial–, pues también tenemos que, por si fuera poco, en esta ciudad se presentan lo que son las precipitaciones pluviales atípicas que ya, verdaderamente, por el comportamiento y el fenómeno del cambio climático se denominan, o podríamos denominarlas, ya típicas.

Cada año vamos observando cómo va creciendo el esquema de precipitación pluvial; este año, por si fuera poco, tuvimos el segundo año más lluvioso desde 1892.

Nos señalan que el volumen general fue de 922 milímetros de precipitación, más o menos así anduvo, fue verdaderamente; son lluvias de muy fuertes a intensas que, obviamente, en un espacio muy reducido generan estas precipitaciones y que, además, hablamos de una red, de una infraestructura de abastecimiento, de una red de drenaje y de acciones adicionales que se deben de tomar.

Eso es algo que, para nosotros, nos va relacionando con un apartado que quisiera yo destacar y creo, ingeniero Ramón, que sería importante para las futuras colaboraciones que seguramente usted realizará en conjunto con las expertas y los expertos, que es la cultura del aprovechamiento del agua pluvial.

El agua pluvial se presenta como una alternativa, probablemente, no sé, en algunos casos esta alternativa se presentará como fuente principal de abastecimiento.

Pero si nosotros no tenemos la previsión de generar el aprovechamiento de un recurso hídrico que es gratuito y que de acuerdo a los diseños de tecnología con los que ya se cuentan, tecnología mexicana, de una superficie aproximada de 70 metros cuadrados que representa un patio, que representa una azotea, puede proporcionar el agua apta para consumo humano, para una familia de cuatro integrantes durante casi ocho meses, pues sería que estamos dejando pasar ese recurso que también tenemos que ir generando de la mano.

Decirles que en cuanto al desarrollo de esta publicación, obviamente, tiene una lógica, desde mi punto de vista, muy importante. Primero, porque mezcla, pero, obviamente, define y atiende todos los esquemas que son relacionados con el agua, entendiéndose como los trabajos de suministro, los trabajos de drenaje; pero, además, señala cuál es la importancia de vincular un servicio público, la garantía de un derecho constitucional con el esquema de participación ciudadana y de atención ciudadana.

Esto es muy importante, cómo nosotros acercamos el cumplimiento de ese derecho, el cumplimiento de ese servicio a través de la estrategia de participación ciudadana.

Vemos que en el tema de tratamiento y reúso es muy importante todo lo que se ha hecho para la inyección, para el esquema de inyección de agua al acuífero y el reúso del agua que, principalmente, se da entre nosotros, en unidades multifamiliares y, obviamente, a través de todos los proyectos.

Y quiero reconocer al Sistema de Aguas en ello cuando se manejan los impactos para cualquier construcción nueva; algo que ha sido sello de la administración del ingeniero Ramón, y de todo su equipo de trabajo, es considerar ese impacto para tener características de reúso y aprovechamiento del agua para que sea una política de crecimiento adecuada para la conservación y aprovechamiento de este recurso hídrico.

En cuanto a la ejecución de obras, a la operación y al mantenimiento, pues ustedes lo saben perfectamente, por ahí veíamos al Capitán Tormenta y a todos los compañeros y compañeras del Sistema de Aguas; es un esquema de trabajo muy importante, muy ordenado, con mucho impacto, que están presentes.

Verdaderamente, a veces, cuando ocurren las contingencias de lluvia, la presencia de un equipo Vactor –aunque ya sabemos y me van a decir que el equipo Vactor no soluciona en el momento el tema de las inundaciones–, la presencia de un equipo Vactor da más tranquilidad a las personas que si llegaran los Bomberos o la Policía; ha sido, a través de estos campamentos, que se ha instalado un esquema de atención muy importante para el tema de contingencias.

Hablamos de las obras que se han ejecutado, pero, sobre todo, se genera un camino para que la próxima administración, bajo su sello muy particular y bajo su visión de gobernanza, pueda atender y pueda considerar las propuestas de cómo se debería de dar continuidad a un esquema.

Primero, de rehabilitación, de reparación, de mejora en la parte hidráulica. Y, segundo, del aprovechamiento cada vez más sustentable y eficiente de lo que tenemos.

Hay un punto que quiero tocar, y que para nosotros es muy importante, y vimos que la ciudadanía en este territorio tiene muy presente, que es el tema de la cultura del ahorro de agua.

Este año fue el primer año en donde se realizó un concurso de dibujo infantil en donde las niñas y los niños ven cuál es el significado que tiene el agua en sus vidas, y lo que sí está perfectamente claro en estas nuevas generaciones es que el agua es un recurso preciado, invaluable, que debe de conservarse, pero que además se debe de obligar o de propiciar que los demás lo conserven.

Y fue así como conjuntamente con el dispositivo que es un reloj de arena que determina en cuánto tiempo puede uno o debe de tomar un baño; en fin, todo esto lo tenemos ya en el inconsciente de las personas y se convierte en una realidad en cuanto a su vida.

Desafortunadamente todavía estamos por encima del consumo promedio que la ONU determina por habitante en cuanto a litros de agua de manera diaria.

Aquí tenemos los números y, obviamente, según la Organización Mundial de la Salud, nosotros deberíamos estar consumiendo por habitante 100 litros por día.

Hay zonas, hay áreas en donde el consumo se da hasta 380 litros de manera diaria; entonces, si nosotros no continuamos con ese esquema, no vamos a poder generar esta sustentabilidad en el aprovechamiento.

Y concluir, también, con el esquema de administración y proyección en cuanto a la inversión y en cuanto al esquema de funcionamiento operativo de un órgano. Yo creo que un órgano como el Sistema de Aguas debe de prevalecer en cuanto a su autonomía técnica operativa.

Evidentemente, aquí se habla de generar una dotación de personalidad y patrimonio propios que será algo que queda a consideración de la nueva administración, a la consideración del Congreso, para determinar cuál será este funcionamiento eficiente.

Lo que sí le deseamos es, verdaderamente, que los éxitos, que los triunfos, que la presencia del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, que el reconocimiento a todas las mujeres, a todos los hombres expertas y expertos, investigadores en el tema, continúe.

Y, sobre todo, llevarnos nosotros como habitantes, como los que vemos que hay la oportunidad de abrir la llave del agua y contar con este preciado líquido, como los que vemos que el sistema del drenaje –a pesar de las lluvias y de todas las contingencias– sigue funcionando y que eso es lo que genera un territorio funcional.

Les decimos a todas y a todos quienes han participado no solo en esta publicación, sino en el esquema cotidiano diario, en el esquema de atención a nuestras redes hidráulicas, a nuestros sistemas de drenaje, muchas gracias por su servicio, su servicio a la ciudad y muchas gracias por estar siempre presentes.

Aquí también ya hubo un reflejo por parte del ingeniero familiar, pues obviamente, todo impacta en las familias de las mujeres y los hombres del Sistema de Aguas que muchas veces estuvieron sacrificando horas por su familia, horas para otro tipo de actividades lúdicas, precisamente, para el cumplimiento del servicio.

Enhorabuena por esta publicación. Enhorabuena al Sistema de Aguas. Y, muchas gracias a todas y a todos por su atención.


Publicado el 29, Noviembre 2018