Discurso | 29, Marzo 2018
Mensaje del Jefe de Gobierno en Salón Murales

Discurso: Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Lugar: Salón Murales del Antiguo Palacio del Ayuntamiento

Muy buenas tardes a todas, a todos ustedes.

Primero quiero agradecer a todas y a todos los que confiaron en mí para desempeñar la tarea de gobernar esta ciudad.

Gobernar a la Ciudad de México es un compromiso permanente con sus causas y sus retos; el proyecto que hemos construido con la gente, estoy seguro que madurará y se verá fortalecido en el futuro porque se trata de una semilla de cambio profundo que hay que cultivar.

Se resolvió una de las deudas históricas de esta capital, así hoy cuenta con su propia Constitución, una que garantiza los derechos sociales, culturales y políticos de todas y de todos los que habitamos aquí.

Sea cual sea la circunstancia que me ocupe, la tarea que desempeñe siempre, siempre buscará aportar tiempo y esfuerzo para México y por supuesto para mi querida Ciudad de México.

Sé que muchas decisiones de esta administración fueron difíciles de asimilar, causaron molestia, así es cuando se tiene que gobernar para el bienestar común, pero también estoy claro que finalmente el paso del tiempo termina dándonos la razón sobre el trabajo realizado para la CDMX.

Nunca antepuse un interés personal a los de la ciudad, trabajé de manera permanente y sin escatimar, sin regateos.

Muchas gracias a todas y a todos, gracias una vez más por permitirme buscar lo mejor para nuestra ciudad decidiendo juntos, trabajando juntos para lograr contener la nueva exigencia de calidad del aire, lo que nos acerca a los parámetros internacionales más demandantes.

Tener un nuevo parque como “La Mexicana”, la identidad de las siglas “CDMX”, una ley y ruta clara, perfectamente definida de reconstrucción, después del daño sufrido, en fin.

Muchas cosas con las que hemos avanzado, con las que estoy seguro que esta capital de la República debe seguir, y debe seguir en una ruta de mejora permanente.

Las oportunidades históricas deben tomarse así, sin dudar, y es el tiempo el que nos dará la razón sobre nuestras propias decisiones.

En estos momentos de definición para el país me concentraré en difundir una propuesta de cambio de régimen para México; convencido de que es la ruta indispensable para dar impulso a una nueva manera de gobernar, más democrática, más cercana a la gente, y sobre todo, con más eficacia para lograr un cambio que beneficie al país.

Esto no es un proyecto personal, es más bien un proyecto subordinado a una causa nacional. Es el momento de hablar más allá de nosotros, es momento de hablar por todas y por todos.

Así lo entiendo y creo con profunda convicción que el cambio de régimen solo puede darse a través de un Gobierno de Coalición, en el cual el presidencialismo actual quede desterrado, totalmente desterrado.

En el que la figura del Presidente sirva para dar impulso real al país en un diálogo coordinado con el Congreso de la Unión; y para ello es indispensable convocar a todas y a todos los mexicanos a dialogar, recorrer el país, hablar con los jóvenes, con las mujeres, con los adultos mayores, con todas y con todos los representantes de la sociedad.

Que quede claro, separarme del cargo no implica desconocer mi responsabilidad al frente de esta gran ciudad, por el contrario, muy por el contrario, todas sus tareas de servicio, atención y del día a día están programadas, definidas y cubiertas por los responsables directos para su ejecución.

En la siguiente etapa también me mantendré atento a buscar opciones para seguir consolidando lo hecho en la Ciudad de México, sin descartar ninguna trinchera de acción, siempre pensando en el bien común.

Hoy, mañana y siempre estaré del lado de las causas de la gente de mi México, de esta mi querida ciudad capital.

Seguiré siendo un ciudadano, no militante pero comprometido por la historia y con el cambio profundo que México requiere.

Buscaré con todo lo que esté a mi alcance constituir el primer Gobierno de Coalición de nuestro país, más allá de victorias electorales, fomentaré la institucionalidad y la democracia en México, por supuesto con toda la gente, de la mano y con la mano de la gente.

Claro que tenderé los puentes, los puentes necesarios para conseguirlo. No me interesa la denostación ni fomentar el encono, es el tiempo de las propuestas.

Siempre buscaré estar en el lugar donde mi trabajo pueda aportar algo, donde haya retos que enfrentar y donde la suma de esfuerzos dé un mejor porvenir.

A la Ciudad de México no le puedo decir adiós, le doy las gracias, le doy las gracias al igual que a todos y a todas ustedes.

Hasta luego, hasta luego a la fuente de gobierno, muchas gracias por todo.

A las 16:50 horas de este día 29 de marzo he presentado a la Asamblea Legislativa, al presidente de la Comisión de Gobierno, la solicitud de licencia definitiva la cual está aquí para todos ustedes.

Otra vez gracias, gracias a toda la fuente del gobierno, muchas gracias, gracias a la Ciudad de México, se queda y ahí está, ahora vamos juntos.

Nos vemos, gracias otra vez.


Publicado el 29, Marzo 2018
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