Discurso | 05, Septiembre 2018
Inauguración del Nuevo Edificio y Salón del Pleno de Magistrados del TSJCDMX

Discurso: José Ramón Amieva Gálvez, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Lugar: Tribunal Superior de Justicia de la CDMX

Tema: Inauguración del Nuevo Edificio y Salón del Pleno de Magistrados del TSJCDMX

Muchas gracias, muy buena tarde para todas y para todos.

Agradezco profundamente la oportunidad que el magistrado presidente doctor Álvaro Augusto Pérez Juárez me ha dado, con la oportunidad que me ha distinguido de estar aquí con todas y todos ustedes y dirigir el siguiente mensaje.

Saludo con aprecio, cariño y admiración tanto a quienes integran este presídium, como a todas y todos ustedes, invitadas, invitados especiales, magistradas, magistrados, consejeras, consejeros, miembros de la Judicatura, trabajadores, juezas, jueces; todos integrantes de este Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.

Asimismo, veo representaciones de las Cámaras, de las Asociaciones, de las instancias de Sociedad Civil y de la representación empresarial de esta ciudad y del país.

Y esta convocatoria, magistrado presidente, obviamente, obedece a la importancia y la relevancia que tiene primero esta construcción de primer nivel, pero sobre todo el sentido social y la vocación de servicio que a partir del día de hoy se le concede.

Y lo refiero porque una obra como esta es derivada, es producto del esfuerzo financiero, del esfuerzo operativo, del cumplimiento de una visión que se tuvo un poquito antes del año 2010 y que el día de hoy vemos aterrizada finalmente.

Sin embargo, este esfuerzo es un motivo para agradecer y reconocer los diversos talentos que han intervenido para que se tenga el día de hoy concluido.

Primero, quienes lo planearon, quienes lo diseñaron y quienes lo construyeron; quienes le dieron un concepto de casa de justicia del pueblo, en donde la ciudadanía, las y los habitantes de este territorio acudirán precisamente a solicitar justicia.

Incluso, el elemento artístico que, a través del maestro Sebastián vemos el día de hoy y su muy particular interpretación a través del arte, de conceptos como la justicia, la accesibilidad que son muy ad hoc a nuestra realidad social, dan obviamente un sentido de visión y de funcionalidad.

Sin embargo, este sentido de visión y funcionalidad no estaría completo, no tendría sentido sin que consideráramos lo que el día de hoy están aportando quienes conformarán la riqueza humana y el talento de este edificio.

Y me dirijo a todas y a todos los integrantes del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México. Y lo digo porque si no se aportara su sensibilidad, su vocación, su compromiso y su dedicación, no se estaría a la altura de complementar una inversión, un equipamiento, el cumplimiento de normas técnicas del funcionamiento, no se estaría complementado y actuando a la altura de nuestra realidad social y a la altura del compromiso que se exige de este Tribunal.

Es por ello que, el día de hoy yo, veo como el momento de que las mujeres y los hombres que conforman este Tribunal, hagan suyo este espacio. Y en el momento de hacerlo suyo, lo dediquen al cumplimiento de su vocación, porque aquí se está por compromiso, por vocación y por visión de servicio social y comunitario.

He tenido la oportunidad de acudir en estas últimas fechas, a la sesión de nuestro máximo Tribunal, nuestro máximo órgano de control constitucional, he acudido a ver estas acciones de inconstitucionalidad que fueron promovidas, precisamente, en contra de nuestra de nuestra Carta Magna, nuestra Constitución de la Ciudad de México.

Y, obviamente, según se ve el comportamiento de las sesiones y la intervención de nuestras y nuestros ministros, muy pronto contaremos con esa Constitución, en el último momento de revisión jurídica; se convertirá en un instrumento social que regirá la vida de este territorio, de su población y el ejercicio de su gobierno en los diversos ámbitos.

Y lo que he apreciado es que el Poder Judicial siempre privilegia y tiene en mente de manera primigenia el cumplimiento y el ejercicio efectivo de los derechos.

Así se ha manifestado en la Suprema Corte, así nos han reconocido a nosotros el poder legislar sobre nuevos derechos y el poder acercar a las personas el ejercicio pleno de estos derechos.

Y yo por ello, a veces considero que todos estos derechos en el momento de agruparse generan un derecho muy importante que es el derecho a nuestra Ciudad. Y el derecho a nuestra Ciudad, pues obviamente, es el derecho a gozar del espacio, de la infraestructura, de tener acceso a los programas sociales, de generar un desarrollo libre desde el nacimiento hasta la adultez de todas y todos de los que estamos.

Pero hay un derecho que todas y todos ustedes darán cumplimiento y que se podrá ejercer de manera libre, que es el derecho a la justicia. El derecho a la justicia de todas y todos los que, a partir del día de hoy, acudirán a este edificio y que lo que demandarán es que, a través de su conocimiento, de su experiencia y dedicación se imparta precisamente la justicia.

Para concluir, creo que una obra arquitectónica, un proyecto tan importante como este, el día de hoy se humaniza; el día de hoy permite generar un mensaje de cuál es su fin y cuál es el objetivo que va a perseguir: y es atender a todas y todos por igual en este afán de solicitar el ejercicio libre de su derecho a la justicia.

Enhorabuena, por esta magnífica construcción. Enhorabuena por su presencia, por su voluntad, pero sobre todo, enhorabuena en todo el éxito que para el trabajo que van a realizar el día de hoy. Y muchas gracias por su atención.

Publicado el 05, Septiembre 2018