Discurso | 29, Noviembre 2018
Inauguración del Centro de Interculturalidad de la CDMX

Discurso: José Ramón Amieva Gálvez, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Lugar: Nezahualcóyotl No. 29

Tema: Inauguración del Centro de Interculturalidad de la CDMX

Muchas gracias. Muy buena tarde para todas y para todos.

Primero que nada, reconocer, apreciar el conjunto de voluntades que permitieron que el día de hoy se tenga la inauguración de este Centro de Interculturalidad.

Cuando hablamos de interculturalidad, hablamos de la posibilidad de manifestar la riqueza de nuestras ideas, de nuestras costumbres y de nuestras tradiciones; hablamos de contar con un espacio que en lugar de ser concentrador de todo lo que representa nuestra cosmogonía, sirve como un difusor: refleja la belleza, el conocimiento, las costumbres y el pensamiento de toda nuestra forma de pensamiento de los pueblos originarios y de las diversas comunidades, representaciones y pueblos indígenas que tenemos en nuestra ciudad.

Es así que reitero mi reconocimiento desde quienes proyectaron, acompañaron, construyeron, equiparon, dieron lógica a lo que representa el día de hoy. No solamente es un conjunto o no representa un conjunto arquitectónico, representa una riqueza cultural, representa una herencia para quienes hemos recibido esta sangre de nuestros ancestros, de nuestros antepasados, y una herencia para nuestras hijas y para nuestros hijos.

Y lo hablo porque cuando uno recorre este centro y tiene contacto con cada una de las manifestaciones culturales, es común escuchar con mucho orgullo que dicen “eso me lo transmitieron mis antepasados, esto me lo enseñaron mis padres, esto es lo que se hacía aquí hace cientos de años”.

Imagínense que no hay mejor forma de honrar a quienes nos precedieron que repetir y dar vida a esa cultura, a esas costumbres, a esas tradiciones que ellos forjaron como suyas.

En el momento que nosotros representamos a través de una danza, de medicina tradicional, de un platillo, de las formas diferentes de manifestar el arte y la cultura lo que estamos es reconociendo y continuando la presencia, la vida y la existencia de todas y todos aquellos quienes nos precedieron.

Pero, además, se da aquí el encuentro generacional; vemos a las y los jóvenes, a las niñas y a los niños que con ese mismo orgullo vienen y dicen “yo voy a continuar”; esto es, precisamente, el dar vida, el mantener las tradiciones vivas en nuestra ciudad y en nuestro país.

Decirles que, por ello, creo que es un espacio que se ha diseñado y que cumple con la función de que cada habilidad, de que cada conocimiento, de que cada riqueza, cada forma tan rica y diversa de expresar de dónde venimos y lo que somos, se puede potenciar; por eso digo que va ser reflejo para esta ciudad.

Decirles que sí noto que algo está faltando, y lo que falta es su uso, lo que falta es su aprovechamiento, que cada vez veamos que todo los espacios se encuentran ocupados y que este espacio lo hacemos parte de todas y todos quienes conformamos la gran comunidad de la Ciudad de México.

Por otro lado, tenemos la Constitución; para mí es hermoso que todas y todos los traductores, traductoras, aquí se encuentra don Apolonio, se encuentra la representación del Instituto de Lenguas Indígenas federal; la Constitución es el pensamiento y la voz de millones de personas que habitamos la ciudad.

Lo que hicieron las y los constituyentes fue recoger nuestros pensamientos, recoger nuestros deseos y nuestras formas de convivencia para que fueran reconocidos a través de una ley máxima para nuestra ciudad que es la Constitución.

La Constitución, hablando fuera de una concepción meramente normativa, es una forma de expresarnos, una forma de determinar nuestros sentimientos; imagínense qué hermoso que todo el lenguaje jurídico, todo el lenguaje sociodemográfico, toda la visión cultural, todo el alcance de pensamiento, toda la lengua que tiene la Constitución ahora sea difundida a través de diez formas ricas, variadas, hermosas de dar a conocer.

Es un instrumento de difusión, pero también es un instrumento para que cada vez nuestra letra, nuestra forma –que es la Constitución– tenga una mejor y más bella comunicación para todas y todos.

Por último, decirles que el que se cuente con un protocolo que es precisamente el reconocimiento de derechos; los derechos hace mucho se dejaron de conceder, los derechos no se otorgan, los derechos se tienen, se cumplen y, si acaso existe alguien que no ha entendido esto, se exigen; y si alguien no los aplica, se hacen cumplir.

Creo que este protocolo que el día de hoy se da a conocer es, precisamente, generar dentro del reconocimiento pluriétnico, multicultural nuestra visión, reitero, cosmogónica; cuál es el esquema de protección jurídica y de trabajo que todas tenemos.

Sea este espacio el primero de muchos espacios que conformen poco a poco su integración para que la Ciudad de México –esta ciudad que ha sido producto de muchos acontecimientos, de muchos hechos– sea ahora un espacio que sea referencia y dador de todo como territorio.

Ciudad de México para nuestras pueblos indígenas, para nuestras comunidades, para todas y todos aquellos que tenemos un sistema de usos y costumbres, para todas y todos los que estamos muy orgullosos de lo que representa nuestra herencia cultural, nuestras tradiciones, nuestra visión, y que vamos a seguir de manera muy orgullosa, de manera muy digna, pero, sobre todo, de manera muy incluyente, generando este mensaje de unidad, de conformación de nuestra gran diversidad.

Qué hermoso, qué bello es vivir en una ciudad diversa. La diversidad es riqueza, la diversidad es sentirnos merecedores y sentirnos poseedores de una costumbre, de una tradición, de una manifestación de toda nuestra República y de nuestro territorio.

Imagínense lo hermoso que es alcanzar; ahorita que entramos a un salón tuvimos la oportunidad de conocer a (…), ¿que viene de dónde?, de Suecia

Qué maravilloso es compartir entre nosotros, compartir con nuestros hermanos latinoamericanos, compartir con nuestros hermanos de diversas latitudes del mundo nuestras costumbres; y siempre estaremos abiertas, abiertos a compartir.

Enhorabuena, reitero, a todas las áreas, a todas las instancias de gobierno, a todas las voluntades; y les recomiendo, les sugeriría que ahora que esta administración va de salida es muy importante que inviten a la doctora Claudia Sheinbaum, que inviten a su equipo de trabajo para que vean este espacio, que sí es un espacio, reitero, digno, es un espacio importante, pero que ustedes en el momento que hacen uso de él lo convierten en un espacio hermoso, lleno de magia y lleno de (…).

Muchas gracias a todas y todos. Buenas tardes.


Publicado el 29, Noviembre 2018