Discurso | 09, Julio 2018
Entrega del “Premio de Ingeniería de la Ciudad de México”

Discurso: José Ramón Amieva Gálvez, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

Lugar: Museo de la Ciudad de México

Tema: Entrega del “Premio de Ingeniería de la Ciudad de México”

Muchas gracias. Muy buen día para todas y para todos. Bienvenidas y bienvenidos a este su Museo de la Ciudad de México que el día de hoy, obviamente, se distingue, se engalana a través de esta ceremonia, primero para conmemorar la función de todas y todos los ingenieros que todos los días, a través de su trabajo, dan forma a muestra Ciudad de México, y segundo, para la entrega de este reconocimiento al ingeniero Díaz Canales.

Saludo con aprecio y respeto a quienes me acompañan en esta línea principal tanto como a todas y todos, las y los distinguidos invitados a esta ceremonia.

Comenzar señalando que el contacto, la participación, la formación y la retroalimentación con las ingenieras, con los ingenieros de esta ciudad, no me es ajeno; más o menos cuando el ingeniero Báez estaba trabajando en el Gobierno de la ciudad, también creo que entré yo a trabajar, hace algunos años ––todavía nos vemos jóvenes ingeniero––, hace algunos años y mis primeros jefes fueron ingenieros.

Y creo que fue el tener contacto, pero sobre todo, el poder acceder a un sin número de conocimientos y principios, lo que nos permite mejorar nuestra función y nuestra participación, en mi caso, en la Administración Pública.

Yo podría definir el contacto y la formación que he tenido con quienes se dedican a la ingeniería en una frase o en dos palabras: “cómo convertir lo práctico en lo perfecto”.

Es un pensamiento práctico; es una forma de ver las cosas bajo una lógica de practicidad que permite siempre buscar lo perfecto; lo perfecto que se convierte en lo funcional; lo funcional que se hace útil, y lo útil que se convierte en lo trascendente.

Es así como yo definiría y como yo generaría un esquema de agradecimiento para las y los ingenieros tanto quienes se encuentran en el sector público, en las diversas asociaciones, en las presidencias, en fin, la labor de las mujeres y hombres ingenieros se encuentra presente en todas las actividades de la ciudad.

Decirles que para mí, es un honor en esta tercera edición de lo que yo llamaría una tradición que debe de continuar año con año, entregarle al ingeniero Díaz Canales este reconocimiento; reconocer también a su familia que se encuentra aquí presente porque, tal y como lo ha señalado él en sus palabras de agradecimiento, pues es un mensaje importante y un aliciente vital contar siempre con el impulso de la familia en cualquier acción que llevemos a cabo.

Decirles que, obviamente, el generar este tipo de mensajes como sociedad —y cuando hablo de sociedad, hablo de un gremio, como es el gremio de las y los ingenieros—, y hablo de un Gobierno como es el Gobierno de la Ciudad de México, pues es importante porque esta ciudad se ha construido y se sigue construyendo de una manera dinámica.

Cada día estamos nosotros construyendo esta ciudad; construyéndola, obviamente, a través de sus servicios, a través de sus inmuebles, pero sobre todo, a través de sus instituciones y sobre todo a través de su sociedad.

Y en esta construcción constante, dinámica que tiende a ser siempre la más perfecta —como inicié señalando—, el saber que contamos con la participación efectiva, eficiente, directa de las y los ingenieros, nos hace tener confianza en que estamos siempre acompañados por un gremio, como es el gremio de la ingeniería.

Efectivamente, tal y como se señalaba, ocho compañeras y compañeros de gabinete son ingenieros; para mí es un gran motivo de orgullo tener contacto con ellos, que hayan aceptado seguir en este cierre de Administración Pública. Decirles a ellos —falta la Ingeniera Tanya Müller el día de hoy—, decirles a ellos que me siento profundamente complacido de que compartan de manera generosa sus conocimientos; de que den impulso a un Gobierno; que den impulso a todos los programas que tenemos que concluir y entregar en su momento.

Esto, obviamente, significa que la visión de ejercer una profesión se puede ver acompañada de manera muy importante con un esquema de actuación humanista. Y cuando hablamos del humanismo, hablamos precisamente de hacer lo que hacemos en favor de los demás. Considerando que es nuestro legado es efectivamente todo lo que podemos ver, pero nuestro principal legado es lo que hemos hecho y continuaremos haciendo por los demás.

Ingeniero Díaz Canales de verdad le aprecio, obviamente, su asistencia y el permitir, pues esto es un reconocimiento que las mujeres y hombres tanto del jurado, como de quienes están aquí presente le realizan.

Yo generaría dos reconocimientos muy importantes que pude apreciar ahorita en sus palabras: primero, que empezó usted como muchas y muchos, desde abajo; hay que conocer para poder hacer; hay que empezar siempre luchando hasta llegar a momentos como éste, que son unos momentos en donde se culmina todo el trabajo de años, de esfuerzo, pero también de cariño y de acompañamiento.

Y segundo que tenga usted la generosidad de compartir esos conocimientos, esa experiencia y esa proyección, a través de la docencia.

De verdad ingeniero, esta escultura que representa las diversas fases, etapas y esquemas de intervención que tienen las y los ingenieros en la ciudad, pues creo que por parte del Gobierno es una de las más altas distinciones que se le puede otorgar a una persona que ha contribuido y que ha contribuido bien al desarrollo de la ciudad.

Únicamente, culminar diciéndoles: ¿cuál es la importancia de un ingeniero en el día a día del Gobierno?, pues precisamente el sábado por la tarde ya cuando todo el mundo pensamos que podemos bajar un poquito de máquinas, podemos estar más tranquilos, pues resulta que me reportan que había ahí en un puente ahí en Periférico y Ermita, que había un hundimiento.

¿A quién llama uno en esos casos de emergencia?, a los ingenieros. Tuvimos al ingeniero Jiménez, el ingeniero Lugo, el ingeniero Báez pues de inmediato me hablan.

Pues, obviamente, decirles que es un hundimiento –y lo digo por si acaso está aquí presente alguna de las empresas que participó en la ampliación, en la ejecución de las obras de la Línea 8 del Metro– no es atribuible a la empresa, no es una falla estructural, fue precisamente una falla que se dio por el uso que tiene ese puente, por el gran uso que tiene y el servicio que presta.

De inmediato, ¿qué es lo que nos dicen los ingenieros?, “sabemos qué hay que hacer, cuánto tiempo tarda y cómo hay que hacerlo”, reitero, es lo práctico para lograr lo perfecto.

Muchas felicidades a las mujeres y a los hombres ingenieros de esta ciudad, de todo el país. Mi reconocimiento a su actividad, a su participación. Sigan siendo un ejemplo de trabajo, de ejercicio de una profesión para la ciudad.

Ingeniero Díaz Canales, muchas gracias por estar el día de hoy recibiendo este homenaje, esta conmemoración que le realizan quienes le aprecian y quienes le quieren.

Muchas gracias por su atención. Buen día para todas y para todos.


Publicado el 09, Julio 2018
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