Discurso | 11, Octubre 2018
Discurso celebración del 50 aniversario de los JO-68

Discurso: Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva Gálvez

Lugar: Patio del Antiguo Palacio del Ayuntamiento

Tema: 50 Aniversario de los Juegos de la XIX Olimpiada México 68

Gracias, muy buena tarde para todas y para todos.

Primero que nada, decirles que, como pocas veces, este Palacio Virreinal, esta sede Gobierno, la primera en toda América Latina, estamos hablando de 1520, cuando se empezó a construir este edificio de Gobierno, muy pocas veces, pocas, yo llevó 23 años trabajando en esto, había tenido una vibra, un ánimo y una presencia tan importante que hiciera latir el corazón de este país como es el Zócalo capitalino y este edificio de Gobierno.

Esto se debe a la presencia de todas y todos ustedes que vienen a continuar la gloria, el esfuerzo y el mensaje que unos juegos olímpicos, para nosotros, las mexicanas y mexicanos, memorables, inolvidables, sigue produciendo.

Y lo sigue produciendo tanto en las generaciones de aquella época, representadas el día de hoy por todas y todos los participantes olímpicos, como en las nuevas generaciones que han seguido su ejemplo de vida y su filosofía de pensamiento.

Aquí hablamos primero que, para nosotros como Ciudad, Don Felipe, de verdad, para nosotros como ciudad pues es muy importante, no solamente por ser sede, a través de una política, a través de un mensaje de nuestro Instituto del Deporte, del Comité Olímpico, que han trabajado de manera muy importante para que esto tenga una repercusión, que tenga un alcance mundial, que todas y todos recordemos las glorias, la participación de ustedes y que podamos seguir generando un ejemplo de lo que el deporte significa en nuestras vidas.

Esto obviamente representa una continuidad y una serie de eventos, que ya ha hablado el maestro Horacio de la Vega, nos va a permitir, generar, recordar y trascender a través de estos 50 años de unos juegos olímpicos, repito, memorables. Y bueno, ya habló el maestro Horacio de la Vega de lo importante que es para nosotros tener la presencia de todas y todos ustedes, el acompañamiento en los diversos eventos, el continuar con la mejora y habilitación de las instalaciones, el tener momentos de remembranza como esta llama olímpica nuevamente por nuestra portadora original, el tener un mensaje de que el deporte se convierte en esta sociedad y en este mundo en un facilitador, en un canalizador, para estrechar la buena voluntad y promover la paz.

Se señala que para nosotros los juegos olímpicos fue la primera vez en muchos o en muchos momentos en esta ocasión, aquí señalábamos que por primera vez se habló de la organización de un país hispanohablante en el sentido de Latinoamérica como organizador; también fue la primera vez que muchos países tuvieron la participación, que para nosotros fue un gusto, contamos con el secretario del Comité Olímpico de El Salvador, que me parece que fue la primera vez que tuvieron participación en unos Juegos Olímpicos.

El mensaje fue un mensaje importante porque en ese momento se hablaba de países en vías de desarrollo, que lo que nosotros queríamos representar como un país en vía de desarrollo es decir: aquí estamos y queremos estar en el mismo nivel de todos los países a nivel mundial.

Se habló de una mujer ejemplar, ahora las generaciones ya tienen de manera cotidiana el empoderamiento femenino, pues qué mejor empoderamiento femenino que nuestra corredora mexicana, Enriqueta Basilio, fuera la portadora de esa flama olímpica.

Fue una primera vez, aquí vemos el reloj que nos marca la participación de todas y todos, fue la primera vez que se utilizó un contador electrónico para medir los tiempos, fue una primera vez de muchas cosas. Para nosotros fue motivo de orgullo, lo digo por nuestros medallistas, mujeres y hombres medallistas olímpicos y participantes en lo general.

Aquí ya “El Tibio” nos señaló lo que significa para nosotros tener una participación y, sobre todo alcanzar una gloria olímpica. Pero, yo creo que la enseñanza que nos dieron esos juegos olímpicos y la enseñanza que nos ha dado el deporte a nivel mundial es grande. Reitero, es una filosofía de vida, que se representa a través de la dedicación, del sacrificio, del acompañamiento familiar, de la entrega de los entrenadores y del compromiso de los atletas.

Es un ejemplo de pensamiento, un pensamiento a través del cual se canaliza una habilidad deportiva para generar un ejemplo de cómo queremos trascender en la sociedad.

Y los Juegos Olímpicos y el deporte, y lo que creo que van ustedes a dejar presente plasmado, primero es un tema de inclusión, en una justa deportiva todas y todos ustedes que participan en una justa deportiva tienen el mismo lugar, es decir, son iguales para todas y para todos. Y son iguales primero para ustedes como participantes y luego para nosotros como espectadores.

Segundo, hay formas de dirimir los problemas, hay formas de solucionar y de mejorar nuestro entendimiento. Nada mejor que una justa deportiva para decir que después de un sistema de competencia, en donde cada quien entrega lo mejor, se puede estrechar la mano y se puede compartir el triunfo, y decir ‘a la que sigue me toca a mí’.

Y compartimos precisamente esa gloria, pero sobre todo se genera una hermandad. Aquí vemos a las y los atletas que forman una hermandad, que vienen con sus familias, que se sienten orgullosas, que están con sus instituciones. Esta hermandad forma una familia mundial. Y eso es lo que para nosotros nos da muchísimo gusto representar y seguir ejemplificando en cada evento que tenemos.

Decirles que hay dos anuncios para nosotros como ciudad muy importantes, tenemos a nuestro representante del Sistema de Transporte Metrobús y a nuestro representante del Sistema de Transporte Colectivo Metro, están ahí. Nada mejor para todas y todos los usuarios del transporte público, si hablamos del Metro hablamos de 20 millones de viajes diarios, que tengan en sus manos un boleto y una tarjeta que reflejen las olimpiadas que ahora cumplen 50 años y que cada vez que tengan ese boletito, que tengan esa tarjeta, pues es como decirles muchas gracias a todas y a todos ustedes.

Ustedes les dieron vida, ustedes le dan vida al sentido deportivo y a lo que nosotros representamos, reitero, ustedes son nuestros héroes, nuestras heroínas, tienen una capacidad física, esa capacidad física la llevan al límite y compiten para tener una gloria personal pero para dar un ejemplo social.

Eso para nosotros los que las vemos y los admiramos, las admiramos, es algo muy valioso, entonces comúnmente en el protocolo y aquí siempre Don Horacio, portador de buenas ideas, siempre en el protocolo hacemos la develación en esa esquina, pero yo digo que mejor manera de que nos acompañen todas nuestras deportistas y a todos nuestros deportistas con su familia y podamos hacer la develación en las escalinatas del Palacio Virreinal y que podamos todos salir en la fotografía y que sea un motivo de recuerdo.

Le vamos a dar chance a los medios de comunicación, tranquilos, nadie se apresure, pero eso creo que es el mejor mensaje para un evento tan hermoso como este.

De verdad, muchas gracias a todas y a todos por su asistencia.

Muchas gracias.


Publicado el 11, Octubre 2018
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