Discurso | 05, Noviembre 2018
Comisionado para la Reconstrucción

Discurso: Comisión para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México

Tema: Informe anual

Buenas tardes diputadas y diputados integrantes de la Comisión de Reconstrucción del Congreso de la Ciudad de México, Primera Legislatura.

Saludo también a los Subcomisionados, a los integrantes ciudadanos del Consejo Consultivo de la Comisión para la Reconstrucción, a los colaboradores de la misma, y a los invitados especiales.

En primera cuenta quiero celebrar la creación de esta Comisión para dar acompañamiento a los trabajos de reconstrucción de la Ciudad de México. Sin duda es una muestra de la importancia que ésta Legislatura le da al tema. La suma de esfuerzos acelerará los procesos y permitirá lograr la recuperación total de la Capital en menor tiempo.

Acudo ante esta soberanía para presentar un informe sobre las actividades a cargo de la Comisión para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México, en una CDMX cada vez más Resiliente, la cual se creó el 26 de septiembre de 2017, como un órgano de apoyo del Gobierno capitalino tras el sismo del 19 de septiembre de dicho año.

He enviado con anterioridad un ejemplar impreso y el archivo digital del informe, tal como fue solicitado, es por ello que aprovecharé este momento para resaltar los datos más relevantes del mismo, actualizados a la fecha de esta comparecencia, mismos que confirman que la reconstrucción avanza y se encuentra correctamente encaminada para que no se detenga.

Antes de ello, quisiera hacer una reflexión sobre el difícil y doloroso proceso que hemos vivido los habitantes de esta Ciudad, tras el sismo del pasado 19 de septiembre, que lamentablemente dejó como saldo la perdida de 228 vidas humanas y 38 edificios colapsados.

El proceso de adaptación que vivimos después del sismo no ha concluido ni debe darse por finalizado. No estuvimos preparados para reaccionar de manera oportuna ante el desastre natural. Hubo desconcierto y desorden en todos los sectores.

Algunas necesidades parecían satisfacerse de una forma desbordada, mientras que otras simplemente eran ignoradas.

Después de la emergencia que vivimos por más de 15 días, teníamos que volver a las labores cotidianas. Poco a poco las calles fueron reabriendo; oficinas y escuelas iban de manera escalonada retornando a sus actividades. Muchos pudieron retomar su rutina en ese mismo año.

Sin embargo, el problema hasta hoy prevalece para una buena parte de las personas afectadas. La mayor parte de las personas que perdieron su vivienda por colapso durante el sismo, por daño estructural que obligó a la posterior demolición o incluso que no pudieron regresar porque sus hogares requieren una rehabilitación, aún siguen en espera de este apoyo.

Y para la mayor parte de la sociedad parecería ilógico que a casi 14 meses del sismo esta situación continúe. La realidad es que la principal atadura que sufrió este proceso tiene que ver con el tema por el que inicié mi exposición, no estuvimos preparados para enfrentarlo desde muchas aristas que ahora describiré, a manera de reflexión.

La primera cuestión a la que se enfrenta la Ciudad es cómo atender la reconstrucción. Y es aquí quizá donde se abren dos caminos que parece llevan al mismo lugar, pero que avanzan con rumbos independientes y con necesidades diferentes.

Por un lado, el Gobierno y el Legislativo en varias disyuntivas, como la de hacer o no hacer una Ley específica para la atención del tema; como crear o mejor disponer de alguna área ya existente para coordinar los trabajos; como decidir si la reconstrucción podía y debía ser cubierta en su totalidad a fondo perdido. Temas jurídicos, administrativos, burocráticos.

Por otro la sociedad afectada, que tuvo que aprender primero a superar el dolor. Pérdidas humanas, materiales, al final, pérdidas irrecuperables. A sobrevivir con el dolor, a readaptarse, a buscar ayuda de familiares, de amigos, de vecinos y hasta de desconocidos para juntos reconstruir el tejido social roto, reconstruir, antes que sus viviendas, su fe y confianza en sí mismos para volver a salir adelante.

Conforme fueron pasando las semanas se definieron algunas acciones en ese mismo año: el 26 de septiembre se crea la Comisión para la Reconstrucción; el 11 de octubre se anuncia la creación de una Plataforma que concentre toda la información derivada del sismo; y el primero de diciembre se expide la Ley para la Reconstrucción.

Pero uno de los problemas de fondo seguía siendo, incluso hasta la fecha: ¿cómo consolidar un marco normativo que regule las condonaciones y apoyos, y que dé certeza jurídica a las personas afectadas, pero que por otro lado no sea un cuello de botella que frene la reconstrucción?

La Ley de Propiedad en Condominio, la Ley para la Reconstrucción, la Ley de Instituciones de Seguros y Fianzas, y el presupuesto de Egresos, no son compatibles para llevar a buen término la reconstrucción. En medio de ellos se quedó la persona afectada, que además en muchos casos perdió todo su archivo documental, y en otros casos, tal vez incluso más, no cuentan con la regularización de sus documentos que permitan acreditar, por ejemplo, la propiedad de la vivienda que habitan o habitaban.

En el camino de estas definiciones, de la creación de más de 130 normas, de 20 lineamientos, de 47 planes de acción para la reconstrucción, de una reforma a la Ley recién creada y de otra reforma al presupuesto de egresos, nos encontramos con otro problema, ahora el del ejercicio del gasto.

Muchas dependencias tuvieron que retrasar la ejecución de sus planes de acción por el origen del recurso, y peor aún, una parte de ese recurso no podrá ser ejecutado. El total aprobado por la entonces Asamblea Legislativa para la reconstrucción, en el artículo 14 del presupueto de egresos, se conformaba de cuatro fondos distintos: recursos fiscales, de crédito, del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF) y Capitalidad.

Cada uno tiene reglas de operación distintas, y con ellas distintos tiempos para poder ejecutarlos. Los recursos de crédito, por ejemplo, requieren del registro de proyectos ante la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, trámite que ha llevado más de seis meses en algunos casos. Los recursos del FAFEF sólo pueden ser utilizados para infraestructura, lo que limita la posibilidad de gasto.

Mientras, en el otro camino, el de las personas afectadas, la nada fácil labor de coordinación y toma de decisiones entre vecinos. La elección primero del comité de administración de su edificio y luego de cuál camino seguir para recuperar sus viviendas.

Después de innumerables reuniones con personas afectadas, con autoridades involucradas, con asociaciones, con empresas de la industria de la construcción, con cámaras y colegios, con notarios, la reconstrucción inició y avanza en buen puerto.

Con la satisfacción de ver que ha iniciado el proceso de rehabilitación y reconstrucción para que miles de familias vayan recuperando sus hogares, resurge el planteamiento que hacía al origen. ¿Hoy ya estamos preparados para reaccionar oportuna y ordenadamente ante otro fenómeno sísmico?

Debemos aprender de lo ocurrido. Es indispensable disponer de un fondo presupuestal que permita atender una emergencia de manera inmediata; definir si la reconstrucción debe ser cubierta siempre en su totalidad a fondo perdido y después calcular cuánto se necesitaría para ejecutarlo; fomentar y vigilar la regularización de la propiedad; regular las condiciones y cobertura de las aseguradoras de vivienda y lograr la obligatoriedad de tenerlas; cerciorarse que los recursos para la reconstrucción provengan de fondos fiscales. Así mismo, revisar el marco normativo. Que dentro de las facultades y atribuciones de las diferentes dependencias del Gobierno de la Ciudad de México se encuentren las necesarias para poder atender este tipo de emergencias.

Los momentos de crisis son siempre momentos de oportunidad, si aprendemos de lo ocurrido y actuamos en consecuencia.

Quiero informar que a un año de este evento natural que cambió la dinámica de la Ciudad, la Comisión para la Reconstrucción ha aprobado 47 diferentes planes de acción dirigidos a la recuperación de la Ciudad.

Dichos planes se han autorizado a 13 dependencias del Gobierno capitalino; a las Secretarías de Obras y Servicios, de Desarrollo Urbano y Vivienda, de Educación, de Gobierno, de Salud, y de Desarrollo Económico, así como al Sistema de Aguas de la Ciudad, a la Agencia de Gestión Urbana; a los Institutos de Vivienda, de la Seguridad para las Construcciones, y de Verificación Administrativa; así como a la Consejería Jurídica y al Sistema de Transporte Colectivo Metro.

La autorización de estos planes se ha realizado durante 38 sesiones ordinarias que ha llevado a cabo la Comisión para la Reconstrucción, de acuerdo con las facultades que le confiere la Ley de Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México en una cada vez más resiliente.

El monto destinado hacia estos planes de acción es de seis mil 371 millones, 289 mil ochocientos sesenta y cuatro pesos con doce centavos. Este recurso forma parte de lo dispuesto en el Artículo 14 del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Ciudad de México 2018.

Los planes de acción aprobados van en dos vertientes que tienen que ver con la reparación de la infraestructura pública de la Ciudad que se vio afectada, así como de las viviendas que resultaron dañadas.

Con relación a la primera, se aprobaron acciones dirigidas a la reconstrucción de infraestructura hidráulica, rehabilitación de escuelas, proyectos ejecutivos para la restauración de monumentos históricos de la Ciudad, retiro de anuncios en azoteas que ponen en riesgo la estabilidad de los edificios, la reubicación temporal de dos centros de salud, y arreglos en el Archivo General de Notarías.

Con relación al tema de vivienda, se autorizaron acciones para la demolición de edificios que se encontraban con alto riesgo de colapso, atención a daños menores en inmuebles, y retiro de escombro producto de demoliciones, así como el programa de apoyo para la renta. Mientras que, para el tema de reconstrucción, se autorizaron programas para el financiamiento de proyectos ejecutivos de rehabilitación y reconstrucción de vivienda multifamiliar, apoyos para el fondo de arranque de reconstrucción, créditos emergentes para reparación de vivienda, así como recursos para el Fideicomiso Público para la Reconstrucción y Rehabilitación de Vivienda de Uso Habitacional.

A poco más de 9 meses del sismo, tras ser limitados los apoyos para la recuperación de vivienda en la Ley, desde el Gobierno de la Ciudad de México se creó el Fideicomiso Público de Rehabilitación y Reconstrucción de Vivienda. De origen fueron destinados a éste 635 millones de pesos del Fondo de Reconstrucción y 2 mil 500 millones de pesos del Fonaden CDMX para alcanzar 3 mil 135 millones de pesos.

Gracias a la sensibilidad de este primer Congreso, se reformó el artículo 14 del Decreto de Presupuesto de Egresos y se destinaron 718 millones de pesos adicionales al Fideicomiso, por lo que ahora la Ciudad cuenta con 3 mil 853 millones de pesos exclusivamente para la recuperación de los hogares de las familias afectadas por el sismo.

En este periodo, la Comisión para la Reconstrucción ha llevado a cabo más de mil 730 atenciones a personas afectadas por el sismo, en las diferentes alcaldías de la Ciudad de México; además de realizar reuniones y mesas de trabajo semanales con grupos de damnificados de Tlalpan, Benito Juárez, Xochimilco, Tláhuac, Iztapalapa, Cuauhtémoc y Coyoacán.

Así mismo nos hemos sumado al módulo de atención especial en el Salón Francisco Zarco, del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde se han llevado a cabo más de mil 633 atenciones personalizadas por parte de diferentes dependencias, incluidas la Jefatura de Gobierno, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, la Procuraduría Social y la Consejería Jurídica y de Servicios Legales, entre otras dependencias.

Quiero hacer de su conocimiento que uno de los programas de apoyo que más ha requerido la población afectada por el sismo ha sido el apoyo para renta, con el que se ha logrado darle un techo a quienes tuvieron afectaciones en sus viviendas.

Durante dos etapas, el Instituto de Vivienda de la Ciudad de México ha entregado 71 mil 953 apoyos para renta, por un monto mayor a los 230 millones 541 mil pesos. Este apoyo ha traído beneficio para alrededor de 30 mil núcleos familiares.

El periodo de solicitudes para acceder a este tipo de apoyo ha concluido, debido a que en diciembre de este año finaliza la presente administración. Sin embargo, durante las mesas de transición con el próximo gobierno se analiza la posibilidad de que este programa tenga continuidad.

Con relación al programa de Créditos Emergentes para Reparación de Vivienda, informo que durante 39 entregas se han otorgado un total de 8 mil 900 créditos, por un monto mayor a los mil 109 millones de pesos.

De acuerdo con la dependencia, la meta considerada al 30 de noviembre 2018 es de 10 mil 356 créditos, lo que se traduce en un importe total estimado de mil 438 millones 955 mil pesos. En materia de reconstrucción de inmuebles multifamiliares, informo que a la fecha ha sido aprobado el financiamiento de un total de 189 proyectos ejecutivos, de los cuales 151 corresponden a rehabilitación o reforzamiento y 38 son para reconstrucción total.

El pago total de ambos tipos de proyectos es de 94 millones 146 mil 392 pesos. Los de reconstrucción corresponden a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, mientras que los de rehabilitación al Instituto para la Seguridad de las Construcciones.

El beneficio directo de estas acciones es para alrededor de 5 mil familias que son propietarias de los departamentos ubicados en estos inmuebles.

Con relación al Fideicomiso Público para la Reconstrucción y Rehabilitación de Vivienda de Uso Habitacional, atestiguo que al momento la Comisión ha remitido 50 inmuebles multifamiliares al Comité Técnico de este Fideicomiso, de los cuales 34 ya cuentan con recursos para la obra de sus respectivos trabajos, con una suma mayor a los 637 millones de pesos.

Con la suma de estas acciones para la atención de vivienda, se ha entregado directamente a las personas damnificadas 2 MIL 71 MILLONES 509 MIL 701 PESOS.

El proceso de reconstrucción y recuperación de la Ciudad de México, en lo que corresponde a esta Comisión, ha sido transparente y la información de recursos autorizados a través de planes de acción se encuentran para consulta pública en la Plataforma CDMX.

Con mi llegada a la Comisión para la Reconstrucción, se creó la Unidad de Transparencia de este órgano, la cual hasta el día de hoy ha recibido un total de 602 solicitudes de información pública, que han sido contestadas en tiempo y forma.

La información requerida se encuentra relacionada al presupuesto aprobado para atender temas sobre el fenómeno sísmico del 19 de septiembre, planes de acción autorizados para la reconstrucción, así como de inmuebles registrados en Plataforma CDMX.

Con esta oficina de transparencia se ha puesto a disposición de los peticionarios toda la información del proceso de reconstrucción de manera pública, en contribución con la transparencia gubernamental.

Para proteger y garantizar los derechos humanos de las personas afectadas por el sismo, esta Comisión para la Reconstrucción generó vínculos con organismos nacionales e internacionales encargados de la defensa de los derechos humanos.

Uno de los acercamientos más estrechos, es el que se ha sostenido con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, a efecto de llevar a cabo procesos de mediación con las personas damnificadas entre ambas instancias, así como atender los expedientes tramitados por este Organismo Local en materia de reconstrucción.

Asimismo, se han celebrado reuniones de trabajo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con el propósito de exponer las acciones realizadas por las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México que se encuentran a cargo del proceso de reconstrucción y rehabilitación de viviendas, así como de los recursos empleados del Fondo Nacional de Desastres Naturales.

Por lo que respecta a los trabajos con la Organización de las Naciones Unidas, se informa que se llevaron a cabo acercamientos con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos (ONU-Hábitat) y con la oficina de ONU-Mujeres, con el objetivo de formular protocolos en materia de resiliencia, desarrollo y prevención de desastres con perspectiva de género.

Estamos convencidos que el reconocimiento y fortalecimiento de los derechos humanos de las personas damnificadas se traducirá en una mejor sociedad para alcanzar una Ciudad más resiliente.

Hasta aquí una mención de las acciones más relevantes en las que ha participado la Comisión para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México. Como lo comenté al principio, el detalle se encuentra en el informe enviado, por lo que quedo a su disposición para los cuestionamientos o comentarios que tengan a bien hacerme.

Muchas gracias.


Publicado el 05, Noviembre 2018